Si bien la Apariencia externa de los vampiros se mantiene muy similar a la de los vivos, existen otros que insisten en que el Cambio trasforma a su victima en otra especie.


     Sea como sea, parece indiscutible que el cuerpo sufre tanto cambio como la psique. Los cambios físicos principales son de dominio publico. Los dientes caninos son realmente largos y puntiagudos, para hacer brotar mejor la sangre. Sin embargo, solo están totalmente extendidos en el momento de la caza estando el resto del tiempo guardados en sus alvéolos mediante la contracción de un tejido flexible en su base. Para alimentarse, únicamente necesitan morder, retirar los dientes de la herida y comenzar a beber. Si lamen la herida no queda ningún rastro de nuestra alimentación.


     Su piel es invariablemente pálida, se debe de su aversión al sol y a su estado de muerte interrumpida. Su Hambre es un impulso para obtener sustento, de lo cuál no puede haber duda, parece que los órganos internos del vampiro han perdido su capacidad de digerir.


     El cuerpo del vampiro permanece como era en el momento de la muerte. El cabello y las uñas siguen creciendo durante unos cuantos días, si quieren que su pelo o sus uñas sean más cortas tiene que cortárselas cada anochecer, cuando se levantan. Los pulmones de un vampiro ya no respiran, ya que la sangre fresca de la presa proporciona la pequeña cantidad de oxigeno necesaria para mantener sus tejidos muertos en éxtasis. Solo un vampiro joven o tonto toma sangre de la vena yugular, donde esta cerca del fin de su viaje y llena de impurezas; la sangre de la arteria carótida es limpia y saludable, y mucho más preferible.


     Del mismo modo el corazón ya no late, la sangre se difunde a través del cuerpo por un proceso de ósmosis, en lugar de fluir a lo largo de las venas y arterias. Esto puede verse en el hecho de que, cuando un vampiro llora las mismas lágrimas son sangre. La sangre de las presas mezclada con la sangre del Sire, parece tener ciertas propiedades notables. Pueden curarse de la mayoría de las heridas con una rapidez destacable. Siguen sintiendo dolor, e igual que a los mortales un color morado rodeara la zona dañada. El cuerpo ya no fabrica ni renueva su propia sangre y depende totalmente de sus presas para obtener sangre fresca y los nutrientes que transporta la sangre. Algo en la sangre del Sire, transmitido durante el Cambio ventila la llama de la Vida e interrumpe la putrefacción, pero se necesitan infusiones periódicas de sangre para evitar que la putrefacción comience de nuevo.


     Pueden curar sus heridas usando la sangre de la que se alimentan, para regenerar sus extremidades y órganos enteros. La regeneración siempre les devuelve es estado físico que poseían cuando murieron, incluyendo la longitud del cabello, la forma del rostro, el peso corporal... todo.


     En los medios de entretenimiento populares, se ha establecido al vampiro como una potentísima figura romántica.. y a veces más que romántica. Si bien el acto del amor es físicamente posible para un vampiro de cualquier sexo, los impulsos, instintos y respuestas asociados han muerto junto con la carne, la cuál es fría al tacto. Con un esfuerzo de Voluntad pueden ejecutar los movimientos, dirigiendo sangre a las zonas pertinentes de la misma manera que al curar una herida, pero eso es todo. Es éxtasis del Beso sustituye en ellos a todas esas necesidades. La sangre es el único objeto de su deseo.