La sociedad de los Vástagos es tan variopinta como la de los vivos. Tienen sus príncipes y sus mendigos, sus soñadores y sus hombres de acción, sus héroes y criminales, sus idealistas y pervertidos.


     Como hemos dicho antes la sangre del Sire da poder a la sangre de la presa para que el cuerpo se mantenga en su no-vida. Según rumores, la sangre del Sire pierde su poder con el paso de los siglos y milenios, y un vampiro excepcionalmente anciano necesitara beber la sangre de los Vástagos para sobrevivir. Aunque se libren de la descomposición de un cadáver mortal, el tiempo sigue cobrando su precio, y la Sangre no es absolutamente inmortal. Un vampiro joven de una de las primeras generaciones puede subsistir de la sangre de los animales, pero con el paso de los siglos, la sangre animal, primero, y la mortal, después, pierde su capacidad de mantener al vampiro.


     Se dice que los Antediluviano cazaban a los Vástagos como los vampiros a los mortales, y no se acaban los relatos de su depravación. Cada vez más, se difunden rumores de Vástagos más jóvenes haciendo lo mismo. La razón de esto no esta clara. Quizás las generaciones más jóvenes tienen tan poca sangre que solo les sirve durante unos cuantos siglos o quizás buscan los poderes de los Antediluvianos imitando sus costumbres. Durante mucho tiempo se han preguntado si ésta es la causa de la guerra entre los Yihad que tanto ha durado. Los Antediluvianos se ocultan, pues temen que les maten los que buscan su sangre y, con ella, su poder. Los Antiguos temen a los anarquistas, pues temen que también estos les devoren. Los anarquistas temen a todos aquellos que son más viejos que ellos, pues saben que son la presa de un depredador sumamente mortífero. El conflicto entre esta especie es en verdad una guerra caníbal y horrenda.


     En el Juramento que se realiza al beber la sangre de otro vampiro, se sabe que si se toma la sangre del Engendrado, esto no comporta este vinculo y también parece que los Antediluvianos pueden hacerlo sin crear ningún tipo de vinculo y obligación. Este hecho, más que cualquier otra cosa, hace de la practica de la Diablerie algo espantoso y pervertido para los Vástagos, y cualquier vampiro que sea un Diabolista conocido puede ser asesinado inmediatamente por cualquiera que se lo encuentre. El Diabolista debe cazar con precaución, ya que acecha a la presa más peligrosa del mundo. Indudablemente, algunos encuentran un gran regocijo en esta existencia.


     Los Antiguos desmienten de plano estos rumores. Admitir tales cosas incitaría una revolución tan terrible como el levantamiento de la Cuarta Generación. A pesar de todo, hay pruebas, que los diligentes pueden encontrar por mucho cuidado que pongan los Antediluvianos en cubrir sus huellas.