Caín según las tradiciones de los vampiros, transmitidas principalmente por vía oral y recogidas en el Libro de Nod, el primer vampiro de todos fue Caín, el bíblico hermano de Abel, el primer asesino que jamás ha existido. Caín mató a su hermano Abel, y debido a ello fue maldito a vagar permanentemente por el mundo, condenado a no volver a presenciar la luz del sol. Fue maldito otra vez a no morir nunca, con lo que su agonía y su dolor se convertirían en eternos, y aún fue maldito una tercera vez. Ésta fue la peor maldición, fue condenado a alimentarse de la sangre de otros humanos; sangre fue su pecado, y sangre su castigo.

La Primera Ciudad

     Muy poco se sabe de lo que siguió a la maldición de Caín. Lo poco que se conoce con cierta certeza es lo que se halla en el Libro de Nod, algo asi como el Antiguo Testamento de los vampiros. En él se narra cómo Caín fundó una ciudad, y se proclamó rey entre los mortales. Pero no estaba satisfecho, se hallaba solo. Por lo que decidió abrazar a tres personas, dos hombres y una mujer. Caín abandonó al poco la ciudad, y cuando regresó, vió horrorizado que la 2ª generación había engendrado a una 3ª. Tras ello, prohibió a todos los vástagos existentes por aquel entonces que creasen más progenie (la "descendencia" de los vampiros).

El Alzamiento de La 3ª Generación

     Los trece vampiros existentes de la 3ª generación no estaban satisfechos: querían más poder. Para ello, se alzaron contra sus sires (sus creadores), eliminándolos a todos. Caín desapareció, para no volver a ser visto nunca más. Pese a la prohibición expresa de su "abuelo", la 3ª generación fue abrazando a los mortales que les parecían, creando cada uno de sus miembros un clan, sobre el que tenían control absoluto, al menos en aquel momento. Las luchas por el poder ahora se trasladaron al corazón de los Antediluvianos (nombre por el que se conoce a la 1ª, 2ª y 3ª generación), con lo que cada uno de ellos se fue separando de los demás, hasta el punto que comenzaron de nuevo otras guerras, a veces encubiertas, a veces abiertas.

La Edad Oscura

     Hasta la Edad Media, los vampiros se comportaban de un modo un tanto caótico. Algunos hacían ostentación de su poder, mientras que otros trataban de pasar desapercibidos. La mayoría de los territorios se hallaban controlados por los vástagos, ya fuese directa o indirectamente. Unos clanes luchaban con otros, algunos fueron erradicados por completo, y otros florecían con vigor. Todo hasta la llegada de la Edad Media.


     Éste periodo histórico fue tan importante para los vástagos que ha merecido una edición completa del juego ambientada en aquella época, Vampiro: Edad Oscura.


     La amenaza de la Inquisición hizo que los vampiros más poderosos de cada lugar hicieran cumplir unas leyes: Las Seis Tradiciones. En ellas se estipulaba, entre otras cosas, que no podría revelarse la condición vampírica a los humanos. Junto a las tradiciones, los vástagos idearon otra manera de salvarse del exterminio: la Mascarada. Consistía, esencialmente, en hacer creer a los humanos que los vampiros eran criaturas fantásticas, inexistentes en el mundo real. No obstante, hubo clanes que no desearon mantener la Mascarada, ideada por la Camarilla; éstos fueron los Anarcas y los Sabbat.


     Durante los años del medievo, los clanes de vástagos eran independientes. Hasta que una amenaza común, la de la Inquisición, hizo que todos ellos unieran su poder para detener la amenaza que se cernía sobre ellos. Para combatir a la Inquisición se creó expresamente la Camarilla, una organización a nivel mundial de vampiros, con sus leyes y tradiciones. Los clanes del futuro Sabbat, junto con los Anarcas, no se unieron a ella, y con el tiempo tuvieron que buscar nuevas tierras donde vivir: América.

La Era de los Descubrimientos

     Durante el renacimiento y sus años posteriores, la superpoblación humana de Europa encontró en América una válvula de escape, un lugar hacia el que marchar. Junto con ellos, los vampiros que no se unieron a la Camarilla. En los años inmediatamente posteriores a la creación de la Camarilla (y del Sabbat), ambas sectas combatieron ferozmente, hasta que, muchas décadas después, se firmó una inestable paz. Ésta paz hace tiempo que ha tocado a su fin.

Hoy en día

     El mundo actual se encuentra repartido entre los diversos grupos de vástagos. Esencialmente, y a grandes rasgos, la distribución podría ser la siguiente. Sobre Australia aún no tengo información suficiente (se agradecen colaboraciones), Europa está bajo el mandato de la Camarilla, junto con la parte más occidental de Asia. Sudamérica está bastante repartida entre el Sabbat y la Camarilla. América del Norte es Sabbat, con la salvedad de muchos de los Estados Unidos. Canadá y México son Sabbat, mientras que el extremo oriente es una incógnita para la inmensa mayoría de los habitantes occidentales del Mundo de Tinieblas.