Al principio es difícil asimilar la relación del Cónclave y el justicar. La tradición prohíbe que el Cónclave pronuncie ningún juicio directamente sobre ningún miembro de la Camarilla. Los Justicars tienen la única autoridad autentica, que mantienen sobre toda la Camarilla y, en realidad, sobre todos los Vástagos, salvo sobre aquellos que se sientan en el Círculo Interior. Tienen el poder de decisión y juicio definitivo sobre los asuntos atinentes a las violaciones de las Seis Tradiciones. No hay normas relativas al castigo, queda al criterio de cada Justicars. Sus decisiones a menudo son severas.


     La decisión o acción de un justicar solo puede ser recurrida por otro justicar. Si aparece un motivo de contienda importante entre los justicar, se celebra un Cónclave en el que se reúnen los Justicars y dirimen la disputa. A menudo los Justicars tienen cuadrillas de otros vampiros que cumplen sus ordenes. Frecuentemente son la prole del justicar y siempre tienen por Voluntad propia un vinculo de sangre con él.