En 1435, se fundo una organización, la Historia lo conoce como la Inquisición. Además de quemar a ancianas inofensivas, de vez en cuando alcanzo su objetivo y limpio el mundo de no pocas verdaderas brujas, hechiceros y monstruos. Muchos de estos monstruos eran Vástagos y los diligentes inquisidores siguieron la pista de linajes enteros y mandaron a todos a las llamas. Por primera vez, la especie corría un riesgo de extinción real. Las creencias supersticiosas combinadas con la meticulosidad científica pusieron en manos de los mortales los medios para librar para siempre de los monstruos al mundo. Fue una época terrorífica. Aquellos Vástagos que sobrevivieron llevan al día de hoy las cicatrices mentales de la Inquisición y muchos viven una vida de aislamiento paranoico, relacionándose con el mundo de los que respiran lo menos posible.


     Antes de esa época, habían vivido más o menos abiertamente confiando en que su poder y posición los protegía. Si bien no anunciaban su Presencia, tampoco se esforzaban en esconderse. Se habían vuelto orgullosos de su poder, y la caída que siguió a esto fue verdaderamente terrible. Los supervivientes rápidamente aprendieron la sabiduría del sigilo y el secreto, y apareciendo redes como entre los mortales en tiempo de crisis. Este fue el nacimiento de los que puede llamarse una sociedad Vampírica.


     El nombre Camarilla surgió para esta organización, reflejando las pequeñas habitaciones secretas usadas para reuniones y como escondites. Los grupos entraban en contacto unos con otros, unido por primera vez ante esta adversidad. La primera convocatoria mundial tuvo lugar en 1486. muchos decidieron ausentarse, pero esta reunión se atribuye el poder para hablar en nombre de todos los Vástagos existentes o por crear, y para aprobar leyes que los gobernasen a todos. Los fundadores de la Camarilla se nombraron sus legisladores. La primera de estas leyes, y la más sagrada, es la de la Mascarada.


     Los horrores de las décadas precedentes les habían enseñado la necesidad del secreto y les habían mostrado que, eran vulnerables. Por ello, era vital que el mundo de los que respiran se convenciese de que había matado al ultimo de ellos. La Mascarada tenia dos caras, cada una con varias contingencias y objetivos secundarios. Primera: se exigía de todos los Vástagos un considerable secreto y cuidado. Nada debe traicionar su existencia continua; y si un individuo rompiera este secreto, se le expulsaría y daría caza por ser un peligro para todos. Segunda, deben tomarse pasos activos para cambiar el carácter de la sociedad mortal, y desviar las mentes de los pensamientos supersticiosos. Muchos de los Vástagos se han volcado en la erudición para entretenerse en sus décadas de soledad, y los Taggänger dispusieron de ciertos asuntos en los campos de la alquimia, literatura, arte, geografía, cosmología.


     Con tantos descubrimientos recientes clamando por atención, los mortales perdieron su resolución para perseguir monstruos. Un poco después las filosofías materiales y políticas sufrieron esta influencia. La ciencia había Criado a la Razón, y la Razón negaba a los monstruos. Durante los siglos siguientes, pudieron aplastar la superstición casi por completo. Nadie, por escasa que sea su educación, creía seriamente que hubiesen existido alguna vez los vampiros. Los ajusten prosiguieron a lo largo de las décadas; una guerra aquí, un descubrimiento allí para mantener las mentes de los que respiran alejadas de ellos.


     No hace mucho, las mentes mortales se volvieron una vez más hacia lo místico y la superstición brevemente entro en fase creciente. Se dispuso del conocimiento de ciertas sustancias químicas, y habo que distraer o silenciar para siempre a muchas mentes inquisitivas. A lo largo de este ultimo siglo, se han tomado pasos para proteger la imagen del vampiro en los espectáculos populares. Ya que así podrá ser considerado más fácilmente como una ficción. La Mascarada se está desenmarañando con el aumento del misticismo de los mortales. La Camarilla lucha por hacer que la marea cambie; las pruebas de ello están a nuestro alrededor.