JUSTICARS

Libros consultados: Vampiro la mascarada 2ª y 3ª edicion, manual de la camarilla, children of the nigth, L.A by nigth, bloody hearths-diablerie: Britain.
-Por Stelios.-



     Una vez cada 13 años los miembros del círculo interior se reúnen en la ciudad de Venecia para debatir el progreso de la secta, a estos cónclaves acuden representantes de todos los clanes pertenecientes a la camarilla. Es aquí cuando ocurre un echo muy importante: la elección de los justicars. Cada clan muestra a sus candidatos y se preparan para una votación, las elecciones de justicars suelen ser largas e interminables, cada vampiro intenta que se elija a alguien que le convenga y los demás clanes interfieren para que su representante sea débil y pase desapercibido, mientras que otros intentan poner a un miembro débil con la esperanza de poderlo manipular. Aunque a veces llega alguien por sus propios méritos, generalmente las votaciones se compran ya sea ofreciendo favores o pidiendo la devolución de uno. Sea elegido como sea, el justicar siempre se toma su cargo con absoluta seriedad.


     Una vez elegido un justicar por clan estos pasan a elegir a sus arcontes y los vinculan para asegurarse su lealtad. Como justicars tienen el deber de hacer cumplir las tradiciones, para ello pueden convocar un cónclave en cualquier momento y dictar sentencia. Evidentemente los justicars no pueden estar en todos los lugares a la vez, he aquí la función de los arcontes que son ojos y oídos de los justicars en las ciudades que están sometidas a investigación.


     Los justicars gozan de una totalidad impunidad y pueden usar todos los medios que consideren apropiados para realizar investigaciones o combatir a los enemigos de la secta. La única fuerza que se puede oponer a un justicar es otro justicar o el propio círculo interno. Cuando dos justicars entran en disputas, las proporciones del duelo ridiculizarían a las tramas de la ciudad con mas tradición de Europa. Generalmente usan ciudades enteras como peones deshaciéndose de los príncipes poco colaboradores e instituyendo otro más "razonable".


     El ultimo cónclave que se celebró para la elección de un justicar fue en 1998, a diferencia de otras ediciones recientemente se habían producido dos hechos trascendentales: el primero es el asesinato del justicar nosferatu Alonso Cristo Petrodón de Sevilla, esto hizo pensar a los miembros del círculo interior que el premio gordo eran ellos. El segundo pero no por ello menos importante es la retirada formal del clan gangrel de la camarilla, debido a esto ya no era necesario elegir a un justicar gangrel, siendo el ultimo en ocupar el cargo Xaviar.


     A excepción de Madame Guil todos los demás Justicars son nuevos en el cargo. Al final los cargos fueron adjudicados a:


Anastasz di Zagreb, Justicar, Tremere:

     Anastasz es un hombre alto, y aunque presenta una imagen de fragilidad emite un aura de energía feroz. Tiene unos ojos de color verde eléctrico, y su pelo es del color de la paja. Se siente atraído por los estilos de los años 30 y 40, y a menudo lleva sombrero, botines, trajes cruzados y bastón.


     En 1998 cuando llegó el momento de elegir un nuevo justicar para el clan tremere, el clan estaba dividido con varios aspirantes, pero Jean St. Frederique, un vástago muy antiguo y poderoso regente de una gran capilla francesa, propuso a Anastasz como candidato. St. Frederique utilizó su influencia para cambiar los votos suficientes para asegurarse la elección de Anastasz y así poder controlarle.


Jaroslav Pascek, Justicar, Brujah:

     Jaroslav es una persona de gustos sencillos, cuando está de servicio lleva un traje conservador de estilo ingles, con una solitaria orquídea blanca engarzada en la solapa. Cuando se mueve hacia un objetivo golpea y se va con tanta rapidez que nadie es capaz de decir que lleva puesto. Su pelo es rojizo y sus penetrantes ojos son garzos. Apenas supera los 1,50 de altura y tiene unas manos sorprendentemente delicadas.


     La elección de Jaroslav como justicar es un movimiento para añadir algo de experiencia y dirección a los nuevos simpatizantes de la camarilla. Dispone de muchos métodos de investigación, juicio y castigo de causa probada. Muchas de estas técnicas son bastante severas, por no decir violentas, en su ejecución, e incluyen mutilaciones, "confesiones" bajo coacción y cosas peores. De hecho el brujah parece haberse inspirado en los inquisidores de antaño. Algunos de los demás justicars y arcontes han notado que los edictos y las acciones de Jaroslav se han hecho últimamente mas violentas y precipitadas.

Lucinde, Justicar, Ventrue:

     Lucinde parece una inocente joven, al menos hasta que uno la mira a los ojos. En su interior brilla una incómoda sensación que promete la muerte a aquellos que la miren durante demasiado tiempo. Se viste de modo apropiado al siglo XX, pero prefiriendo los estilos conservadores ya sean trajes de trabajo o ropa nocturna informal. Siempre lleva guantes para ocultar la marca de la bestia, la marca concedida a todos los Alastors.


     Ella fue la primera en sorprenderse cuando el cónclave propuso su nombramiento como justicar Ventrue. Su sentido del deber le llevó a aceptar esta responsabilidad a pesar de los recelos iniciales.. Incluso ahora la sangre azul tienen sus dudas acerca de la elección, si bien cree que fue elegida por algún motivo en especial, quizás para cazar vampiros de la lista roja. Evidentemente sabía más de estos criminales que ningún otro vástago. También creía que sus investigaciones podían haber tocado algo mas profundo que no había considerado antes: señales del despertar de los antediluvianos o indicios de las noches finales.


Madame Guil, Justicar, Toreador:

     Una poeta cainita llamó una vez a Guil "señora de las lágrimas", y en verdad parece que las lágrimas la siguen a todas partes, lágrimas de sufrimiento y de reverencia ante su belleza. La Toreador parece la más lozana de las doncellas, formada sin un solo defecto y en la flor de la juventud. Aun así, hay algo en su mirada que hace que la mayoría de los humanos la encuentren poco atractiva incluso hasta repulsiva, si bien su encanto casi divino contrarresta este instinto primario de peligro y sus víctimas se arrojan a ella como lemmings.


     El único justicar que a conservado su cargo en estas noches turbulentas, la toreador Madame Guil, es considerada como un mal necesario por el círculo interior. Incluso entre las filas de los justicars, Madame Guil sobresale por su decidida falta de misericordia; su habilidad para desenmascarar criminales y traidores en los salones del poder es tema de muchas leyendas terribles.


Maris Streck, Justicar, Malkavian:

     Maris es una mujer delgada y de baja estatura de apariencia jovial, aunque no saca mucho partido de su exuberancia juvenil, optando por mantener una fachada tranquila y austera. Prefiere las ropas oscuras apropiadas a las clases acomodadas del la Alemania de 1800, y cuanta más superficie de piel cubran mejor.


     Maris apenas se vio afectada por la ola de locura que afecto a los malkavians en 1997. Sin embargo desarrolló una ambición y un sentido del propósito que requerían un alto rango en la sociedad de la secta. Con la proximidad del cónclave de 1998, Streck reclamó la devolución de favores a algunos de sus clientes más importantes como a Fraçois Villon príncipe de París y a la reina Anne de Londres para que la apoyaran en su nombramiento como justicar. Así fue, el círculo interior accedió a su nombramiento como justicar malkavian.


Cock Robin "Petirrojo", Justicar, Nosferatu:

     Petirrojo posee el cuerpo de un adolescente larguirucho, con sus extremidades y facciones estiradas y retorcidas en parodias desproporcionadas por la maldición de Caín. Su alargada constitución es la de un espantapájaros: una colección de gavillas unidas en ángulos extraños que se mueve con dificultad, sin destreza ni gracia. Sin embargo, estas aflicciones palidecen ante la deformidad que le hizo conocedor de su apodo; la alargada cabeza del nosferatu, su fruncido labio inferior y su hinchada barbilla le dan un aspecto de ave. Aunque es un maestro de la disciplina de ofuscación raramente asume otro aspecto.


     Con la muerte de Petrodón, conde de Sevilla, el círculo interior nombró como su sucesor a Petirrojo. Algunos dicen que es el chiquillo de Petrodón, lo cual explicaría su sorprendente elección y su fidelidad a la Camarilla, otros deniegan esta afirmación ya que si saliera a la luz esta información las consecuencias podrían ser devastadoras para la camarilla.