HISTORIA ASSAMITAS

     Somos el mas viejo clan, mas que los tontos de la Camarilla. No se habían unido aun cuando los Assamitas nacieron. Comenzaron en la Primera Ciudad, que llamamos En'esh. Aquí Khayyin ceso su vagar y engendro la Segunda Generación, cuyo numero era cinco. Los kafir hablan de tres, pero su numero era cinco. Era en En'esh donde Haqim, nuestro ancestro vivía, y donde nosotros, sus hijos, nacimos.


     Haqim era el jefe de los ejércitos de En'esh, un gran y noble guerrero, amado por el rey y temido y amado por la gente. Vio como el vagabundo Khayyin entro en la ciudad con mentiras y puso al rey y reina que el quiso. Vio, aunque Khayyin no lo supo, como fueron hechos y educados y la gran maldad que esparcirían. Supo que ni los sacerdotes, ni los ejércitos, ni las murallas les podrían parar y se afligió gravemente. Reunió a guerreros fiables y mataron por el día a los reyes, cortando sus cabezas y echando su sangre en una copa. Con su propia mano, nuestro ancestro corto su cuello, dejando su sangre fluir. Cuando las ultimas fuerzas le abandonaron, los soldados le dieron a beber, y aunque estaba gravemente herido, no murió. Algunos soldados tuvieron miedo que se convirtiera en lo mismo que los reyes, pero les tranquilizo, y ellos se regocijaron y le dieron de su sangre para que viviera y fortaleciera.


     Esa noche, Khayyin se levanto de su refugio oculto y cuando vio lo que les había ocurrido a los reyes se enfureció y cayo sobre los soldados como un djiin, deshaciéndolos en pedazos. Haqim se le enfrento, lucharon durante toda la noche, pero Haqim era débil en la Sangre y venció Khayyin. Bebió a Haqim y cuando el sol comenzó a salir huyo a su refugio. Cuando se había ido los soldados cubrieron el cuerpo de Haqim y lo sacaron de la ciudad. Aun tenían sangre de los reyes y con ella nuestro ancestro se curo, aunque durante meses estuvo gravemente herido.


     Durante largo tiempo, viajaron hasta que llegaron a unas lejanas montañas donde Khayyin no podría encontrarles. Allí construyeron una gran y secreta fortaleza llamada Alamut, el Nido de las águilas, porque era elevada y fuerte. Haqim descanso y creció en la Sangre. Algunos soldados, los dignos, fueron hechos de la Sangre también y les ordeno hacerle la guerra a Khayyin y su progenie, para que su maldad no corrompiera la Tierra. Haqim sospechaba que había hecho mas Chiquillos en la Primera Ciudad, y en verdad lo hizo. Esos tres son los que los munafiqun conocen como la Segunda Generación, no saben de los otros dos ya que Khayyin no quiso asustarles con su propia mortalidad y creía que Haqim ya no vivía. Esta es la verdadera historia de Khayyin el vagabundo y Haqim nuestro ancestro y es nuestro verdadero comienzo.


     Recuerda que el nos ordeno limpiar el mundo y como nos coloco en la Senda de la Sangre. Haqim se fortaleció y preparo a sus Chiquillos para su tarea. La Segunda Generación de Khayyin creo a la Tercera y esta a la Cuarta y Quinta, que les mataron.


     La Primera Ciudad cayo, y la Segunda y comenzó lo que los kafir llaman Yihad. En verdad, grande es su ignorancia, porque no saben el significado de esa palabra. Ni siquiera ven que la verdadera Yihad es la nuestra. Si, su Yihad y la nuestra están mas cerca de lo que creen. ¿No eran los Hijos de Haqim los que mantenían abajo a la progenie de Khayyin? No iban nuestros hermanos secretamente y cercaban sus dominios? Y sus maldades fratricidas no se volvieron contra ellos mismos sirviendo a nuestro Ancestro? Porque no conocían la historia de Haqim y no nos conocían, maldiciéndoles, destruyéndoles.


     Así nació su Yihad, porque de la verdadera no conocen nada. Pero la Cuarta y Quinta Generación aprendieron. Se unieron contra las amenazas exteriores y comenzaron a gobernar las ciudades. Ese fue el comienzo de los clanes de lo kafir cuya sangre es mucho mas joven que la nuestra. Construyeron grandes imperios y aprendieron grandes secretos como nuestra existencia, que les cazábamos como ellos a los mortales. Cuando nos descubrieron revelaron su tremenda estupidez. ¿Se levantaron y nos aplastaron como un hombre sabio aplastaría a un escorpión?. No. Se refugiaron en sus fortalezas y esperaron no ser ellos las presas. Y su vergüenza y humillación se hizo mas profunda aunque solo nosotros nos atrevemos a recordarlo.


     Algunos intentaron salvar sus indignas vidas pagando un tributo en Sangre. Otros nos enviaron a por sus enemigos, pagándonos con su Sangre por tomar la de sus enemigos, porque Sangre es el precio de los Hijos de Haqim. Que estupidez magnifica. Que fuertes nos hicimos, cazando a todos, bebiendo de todos. El mas pequeño rafiq era tan temido como uno de sus Príncipes, porque repartíamos la Sangre y así el que mas lo necesitaba podría acercarse al uno. Porque los rafiq no peleaban entre ellos y veían como los otros se debilitaban. Los kafir comenzaron a temer mas y mas a los Assamitas-un nombre que nos dieron porque no pueden pronunciar el sagrado nombre de Haqim-y algunos comenzaron a planear nuestra destrucción.


     Sus jefes eran los Ventrue que trataban de hacerse los lideres de la camada de Khayyin. Enviaron ejércitos a las montañas, pero solo encontraron pelea, dura pelea. Por el día estábamos bien protegidos por las montañas y sus gentes. Por la noche, aunque eran mas, prevalecimos porque la Sangre nos había hecho fuertes. Darío, Alejandro, Craso, Paulino, todos volvieron con el rabo entre las piernas, y permanecimos en secreto. Los kafir Ventrue oyeron el nombre de Alamut y enviaron legiones a buscarla. Por sus persistencia la habrían encontrado, pero los rafiq tenían sus peones. Los macabeos y sicarii se alzaron en el sur y las legiones tuvieron que abandonar su búsqueda o perecer el imperio del este. Cuando el poder de Roma menguo, una nueva fe recorrió la tierra, el Islam. Sus seguidores eran fieros y devotos, pero lucharon entre ellos por diferencias de opinión.


     Un grupo, los que seguían a un sacerdote llamado Ismail llegaron cerca de Alamut escapando de sus enemigos, como Haqim había hecho 3000 años antes. Se hicieron amigos de los Hijos de Haqim, quienes les ayudaron contra sus enemigos. Roma envió mas legiones para recuperar las tierras perdidas a manos del Islam y la marea de la guerra subió y bajo durante décadas. Los Vástagos, como los kafir se llaman a si mismos, se dividieron e hicieron alianzas, porque temían que los demás les enviaran a los Hijos de Haqim y se debilitaron. Mas de un peón Ventrue siguió buscando Alamut y sus caballeros tuvieron victorias, pero los peores no eran Ventrue, eran los Templarios, formados por los magos Tremere. Usaron armas junto a magia y grande fue nuestra lucha contra ellos. Pero los Ismailies habían aprendido de los Hijos de Haqim e hicieron grandes destrucciones entre las filas templarias. Hashashiyin les llamaron, y Asesinos decían los europeos, mientras contaban historias de coraje y astucia, atemorizando a los oyentes. Algunos habían bebido la Sangre de Haqim, pero fueron pocos, la mayoría eran mortales bien entrenados y devotos. Los hashashiyyiin eran como hermanos de los Hijos de Haqim, y los mas grandes entre ellos siguieron la Senda de la Sangre. Tan vanidoso se volvieron, esos munafiqun que fueron vencidos hasta por mortales. En Roma un kafir Ventrue que pretendía gobernar el mundo, un sacerdote mortal consintió una gran purga de brujas y otros malvados. La cruz y la llama tocaron a muchos vampiros, que fueron forzados a dejar sus diferencias de lado para sobrevivir.


     Sobre estas mentiras nació la Camarilla. En su arrogancia convocaron a todos los de la Sangre de Khayyin y someterse. Muchos lo hicieron, el resto fueron declarados proscritos y herejes.


     Clanes fueron hechos pedazos, y Sires se volvieron contra Progenies y muchos murieron en una Caza de Sangre con estacas y fuego, y no fueron pocos porque los kafir vendían a la Inquisición a sus enemigos, solo para enriquecer la Sangre de Haqim con sus planes. Y a pesar de todo muchos sobrevivieron, por astucia o por esconderse lejos. Y la Camarilla se enojo con los que se negaron a ser gobernados por ellos y les declararon la guerra. Aunque los Hijos de Haqim estaban entre los marcados como herejes, seguimos siendo buscados para acabar con sus enemigos, y el Sabbat para acabar con la Camarilla. Para ambos bandos éramos desterrados, demasiado útiles para ser enemigos. Y seguimos creciendo con la Sangre de sus mayores. Muchos rafiq vieron una nueva era dorada y aumento su desprecio por los kafir. Pero cuando comenzaron a reunirse en la Camarilla, vieron la verdad. Olvidando las mentiras que se habían contado, sus ojos se abrieron, vieron como habían sido usados y como nos habíamos fortalecido.


     Así como los cruzados contaron historias de asesinos que aumentaban al ser contadas, así lo hicieron los kafir con los Assamitas, convirtiéndonos en grandes y terribles demonios en su imaginación. Era tan grande su temor que no podían vivir bajo las mismas estrellas con los Hijos de Haqim y nos declararon la guerra.


     Pero los rafiq habían crecido en fuerza y sabiduría desde los tiempos de Haqim. Los Hijos de Haqim apoyaron el alzamiento anarca, y grande fue el derramamiento de sangre kafir esas noches. Nuestros sirvientes mortales llevaron la guerra al corazón de Europa, a las puertas de Viena donde los brujos Tremere temblaban en sus criptas. Por donde pasaban nuestros ejércitos, nada quedaba en pie. Pero los Hijos de Haqim se volvieron vanidosos y se olvidaron de la hermandad y esta guerra nos separo como los hizo la Camarilla con los kafir. Algunos creían que los enemigos de nuestros enemigos debían ser nuestro amigos y que debíamos acercarnos a los kafir del Sabbat. No escucharon a los ancianos y las enseñanzas de Haqim. Esa es nuestra mayor pena, que nuestros hermanos dieran la espalda a nuestros hermanos y a nuestro Ancestro. Pero no solo fue esa nuestra tristeza. Algunos de nuestros vecinos se volvieron contra nosotros, con los corazones retorcidos por los kafir.


     Uno llamado Selim trajo sus armadas a los pies de Alamut, porque solo nos habíamos fijado en Europa. Ahora nos enfrentábamos al enemigo en casa. Por ultimo, un kafir Nosferatu fue capturado en el corazón de Alamut y comprendimos que la derrota había llegado. Fue nuestra hora mas oscura cuando nuestra vergüenza fue conocida por todos los munafiqun. En Tiro, nuestro Maestro nos salvo de la destrucción, pero con un coste terrible. El clan entero fue sometido a un conjuro Tremere y la Sangre de Khayyin se volvió veneno para nosotros. Nadie podría seguir la Senda de la Sangre y hacerse uno con el Ancestro. Es nuestra maldición y el mayor de nuestros pesares.


     Así fue como los Hijos de Haqim comenzaron la hijra en la que seguimos hasta hoy. Pero no vagamos sin rumbo ya que seguimos las enseñanzas de Haqim. Como tuaregs seguimos una estrella a través de un desierto sin huellas, seguimos las enseñanzas de Haqim hasta alcanzar nuestro destino.


     El camino es largo y en el hay tres castillos que deben ser tomados antes de acabar nuestro vagar.


     El primero es Alamut. El primer Alamut fue descubierto y debemos preparar otro hogar, donde nuestros enemigos no nos encuentren. Aunque esta escrito que Alamut descansa en el corazón de cada rafiq, la hijra no acabara hasta que sea hecho en piedra.


     El segundo es Tajdid, que significa Revificación. La Sangre de Haqim esta enferma y debe ser revivida, para seguir la Senda de la Sangre y convertirse en uno.


     El tercero es Umma que significa Comunidad. Los Hijos de Haqim deben convertirse en una familia una vez mas y renovar la dedicación de enseñar a otros la palabra de nuestro Ancestro.


     Cuando estos tres castillos sean tomados la hijra finalizara y los Hijos de Haqim podrán rededicarse a su tarea. Son tiempos oscuros y somos débiles. Pero nuestra debilidad es nuestro escudo porque al no seguir la Senda de la Sangre, los munafiqun, ya no nos temen. Han apartado sus lanzas de león herido pensando que no podrá curarse. Creen que los rafiq han sido conquistados y que el lobo es un simple perro. Así han vuelto al viejo Alamut para contratarnos y pagar con su propia Sangre, creyendo que la Senda de la Sangre nos estaba vetada.


     Nuestra debilidad es nuestro escudo y nuestra utilidad nuestra empalizada. Nunca seremos destruidos porque los tontos kafir nos salvan. Y están los que permanecen Inconquistados. Muchos nos han dado la espalda pero no son mas enemigos que amigos. Siguen la Senda y es posible que a través de ellos volviéramos a seguir los pasos de Haqim. Antes de la umma sea restaurada, deben olvidar sus alianzas con los munafiqun y rededicarse a nuestra sagrada tarea. Algunos kafir son lo suficientemente listos como para no creer en la Maldición y buscan cercarnos. Los Inconquistados trataron de establecer un segundo Alamut en el este, pero los Ventrue enviaron soldados a lo que ellos llaman India y el segundo Alamut fue abandonado, aunque se cuentan terribles historias de los Thugee que lo defendieron. Los Marijava sirven a Alamut en ocasiones, pero su lealtad no debe ser creída al 100%.


     Mas invasores, esta vez Brujah vinieron del norte buscando otro Alamut en Afghanistan. No lo encontraron a pesar de sus maquinas de guerra y sus satélites espía. El nuevo Alamut no estaba defendido por muros de piedra sino por los corazones de los Hijos de Haqim. Pero siguieron intentando matarnos, y nosotros seguimos extendiendo nuestras manos. Los Antiguos de Tashkent, Kiev, Rostov y Volvogrado no fueron vistos nunca mas. Los que sobrevivieron encontraron al ganado revuelto y debieron preocuparse de su seguridad antes de buscar Alamut. A la vez un antiguo poder despertó en Rusia y elimino a los antiguos de Moscú y San Petersburgo. Algunos creen que fuimos nosotros, lo que nos da fama. Así sigue, temidos, cazados y buscados por nuestras habilidades. Resistimos, hasta el día que recuperemos nuestra fuerza.