PODER ENTRE LOS VENTRUE.

Los Atavistas

     Pocos Vástagos fuera del clan conocen las antiguas estructuras del mismo y así es como los Ventrue quieren que siga. Aquellas eran secretas y el clan teme que si se descubren se desvirtúen algunos logros Ventrue. En segundo, los Ventrue no quieren que los otros sepan que sus antiguos no fueron capaces de mantener la unidad del clan. Cualquier signo de debilidad pasada podría servir de inspiración para los actuales enemigos del clan. Algunos Ventrue no opinan así.


     Conocidos como Atavistas o Añorantes, creen que las directivas presentan defectos y que son inferiores a las estructuras pasadas. Los hay (normalmente jóvenes) que abrazan el ceremonial democrático de los antiguos senados y quieren que su voto sea tenido en cuenta. Otros (más antiguos) piensan que el sistema de directivas ha ablandado a los Ventrue.


     Estos vampiros desean restablecer el antiguo sistema de subclanes, en el que los fuertes prosperaban. Por último, un grupo todavía menor opina que la actual forma del clan es demasiado pública. En vez de liderar a los Vástagos, sostienen, el clan tiene un efecto divisor. Han podido comprobar como muchos de los Vástagos que se unen a Anarcas o al Sabbat aluden como uno de los motivos la opresión Ventrue. Estos Atavistas opinan que el clan debería reinstaurar las órdenes ocultas y guiar a los vampiros desde las sombras.

Estructura del clan

     El clan tienen el orden social más formal de la Camarilla. Aunque no tan bien organizado como los Tremere, sus normas y tradiciones relativas a la conducta social son mucho más formales y rígidas. Son libres de reñir entre ellos, pero de acuerdo con las reglas.


     Como líderes oficiosos de la sociedad de la Camarilla, los Ventrue ejercen un gran control sobre la Estirpe y los mortales. Son los que tienen más que perder si se quebranta la Mascarada y, por ello, los que más necesitan mantener a los demás bajo control.


     El clan está organizado como una corporación multinacional grande y flexible. El clan invade el mundo mortal mucho más que los otros clanes y su organización refleja este hecho. Los miembros más viejos del clan se reúnen a veces y este "Consejo de Administración" informal tiene miembros en 30 ciudades diferentes.


     Las Direcciones corporativas principales están en Nueva York, Londres, París, Sydney y Washington. Todas las ciudades importantes tienen un cuartel general Ventrue, denominado un Consejo. Se dirige como una empresa y suele albergarse en un edificio de oficinas, club de campo o club de caballeros prestigioso (Los Ventrue usan de hombres incluso cuando el Consejo está dirigido por mujeres).


     Todos los Ventrue son miembros de todos los Consejos y pueden refugiarse en cualquiera de ellos en cualquier momento. Como los Ventrue aprecian el control, se han infiltrado en la política a nivel urbano, estatal y nacional. Nada que suceda en la política local escapa a la mirada de los Ghoul Ventrue.


Obtención de poder

     Valoran la sofisticación y la gentileza. El dinero, la posición y la influencia en el mundo son importantes, pero deben obtenerse con elegancia y estilo. La grosería en la búsqueda de poder es inaceptable. Al igual que los Tremere, los autocráticos y sofisticados antiguos Ventrue insisten en recibir deferencia de los más jóvenes.


     Seguir las normas de los antiguos o mostrarles veneración son formas seguras de elevar el Prestigio. A diferencia de los Tremere, valoran de forma habitual la iniciativa y el éxito por encima de la devoción sumisa.


     Un neonato motivado puede avanzar rápidamente por el escalafón corporativo con acciones osadas e imaginativas. Conseguir territorio, reforzar las relaciones con otros clanes, poner fin a una amenaza y forjar nuevos contactos con el mundo de los mortales son medios aceptados de obtener Prestigio.


     Se premia la iniciativa, pero no la competencia dentro de las filas. Importunar a un Ventrue de alto rango, arrebatar territorio o aplastar un futuro acuerdo son hechos mal recibidos y causan pérdida de Prestigio. Se enorgullecen de su cortesía mutua, incluso son los que tienen rencillas. Se considera que esta etiqueta y orgullo personal son los que distinguen a los Ventrue de los "plebeyos" (los demás Vástagos). En ocasiones, un joven Ventrue se ha beneficiado de arrebatar un acuerdo de las manos de un antiguo, pero siempre deberá poder demostrar que dicha acción fue vital para la salud del clan en general.

Días de reunión

     El clan se reúne con regularidad en el primer martes de cada mes. Sus reuniones, denominadas Juntas Directivas, tienen lugar en clubes exclusivos y tienen un aire muy empresarial. Todos los asuntos se resuelven en una atmósfera muy formal, aunque afable. Se mira con malos ojos cualquier exhibición de pasión o ira. Todos los Ventrue de una ciudad tienen la obligación de asistir a la Junta. Los ausentes posiblemente serán "recogidos" por los Criados del Director General (el Ventrue más viejo presente). A menudo también se hace asistir a los Ghouls favoritos, ya que son esenciales para hacer negocios por el día.


     En una Junta Directiva, se pone al día al clan sobre las recientes adquisiciones de poder y riqueza. Se presenta a los miembros nuevos y se anuncian formalmente todos los cambios de Prestigio en forma de nombramientos para comités selectos o humillación pública por parte del Director General.


     Todos los Ventrue pueden hablar, pero se les exige en primer lugar que soliciten un lugar en el orden del día y es posible que sean rechazados. Los Ventrue de otras Juntas pueden aparecer sin previo aviso.


     A diferencia de los Tremere, los Ventrue a veces ofrecen permiso de asistencia a miembros de otros clanes, pero sólo se los puede hacer entrar después de que hayan concluido los asuntos del clan. Los Ventrue tienen numerosas reuniones informales en conciertos y museos, durante los cuales atienden públicamente a sus asuntos mediante claves reservadas. Sin embargo, estas transacciones se diferencian poco de las intrigas habituales que tienen lugar en el Eliseo.


Rumores de poder

     Algunos Ventrue creen que hay un cisma entre los rangos superiores del clan. Una facción quiere conservar la antigua red de camaradas que domina las relaciones de clan con el mundo mortal. La otra facción cree que todos los recursos del clan se están gestionando ineficazmente y acaparando de forma innecesaria. Quiere abrir los monopolios del clan a la competencia de otros Ventrue, o sea los jóvenes. Esta competencia podría permitir contar con una mayor diversidad de habilidades y aptitudes y, por ello, con más influencia para el clan Ventrue en general. En consecuencia, evitar la red de camaradas podría recibir entre los antiguos del clan más aprobación de la esperada.

La ley Ventrue

     Esta ley nunca ha sido codificada. Cada directiva marca y hace cumplir su propia política, siempre que no entre en conflicto con la agenda internacional del clan. No siguen una norma escrita, los Ventrue siguen algo más estricto: la Tradición.


     Obligados por su historia, por muy plagada de prejuicios que pueda estar, los Ventrue miran primero hacia el pasado en busca de un precedente antes de resolver una situación, sea cual sea. Esta observancia de la Tradición es aún más fuerte en las relaciones entre los propios Ventrue.


     De los más jóvenes se espera que tengan una deferencia prácticamente absoluta para con los antiguos. Aunque este hecho no tiene que ver con el darwinismo social del clan (el Ventrue que manda debe ser el que merezca mandar), está más relacionado con que ésta es la manera en la que el clan ha actuado siempre.


     Las directivas son los encargados últimos de hacer cumplir esta "ley", pero todos los Ventrue se volverán contra un hermano que viole la Tradición. Esta situación suele darse cuando los vampiros más jóvenes intentan reorganizar viejas empresas bajo el control de los ancianos. Puede que sus negocios se estén estancando, pero no por ello los jóvenes tienen derecho a arrebatárselos.