ORIENTE: LOS XIONG REN

Extracto de "Sangre y Seda"


     Los Xiong Ren, las Gentes Feroces, los cambiaformas orientales, poseen un equilibrio durante toda su vida que los demás shen sólo pueden envidiar. Mientras que los Wan Kuei luchan entre las exigencias del Yin, el Yang, el Hun y el P’o, las Gentes Feroces aúnan las energías vitales, la humanidad y la bestia, al parecer sin ningún esfuerzo. Es el don de la Madre Esmeralda a sus gentes.


     Los demás shen no siempre estiman tanto a las Gentes Feroces. En los días de finales de la Tercera Edad, los Diez Mil Inmortales, cargados de orgullo presuntuoso, observaron desde sus llamativos palacios y sus templos ensangrentados y decidieron que las criaturas cambiaformas eran demasiado toscas y demasiado peligrosas. Los Wan Xian descendieron para caminar entre los que antaño fueron aliados suyos, y extendieron rumores de corrupción y discordia. Avivaron las llamas de las escaramuzas que surgieron a continuación, y volvieron a sus feudos una vez que la guerra total envolvió a las Cortes de la Madre Esmeralda. Este sangriento conflicto se recuerda como Guerra de Vergüenza. Aunque se les engañó una vez, y a un elevado precio, las Gentes Feroces podrían demostrar que los Wan Xian son los más necios. Los Xion Ren observaban desde sus destructivas luchas internas. Vieron a los hombres oso Okuma desparecer para siempre, y a los hombres serpiente Nagah casi extinguirse. Vieron los nidos de dragón devastados, mientras que los Guardianes vengaban ofensas imaginarias. Su rabia no conoció limite al volverse havia los Wan Xian, sus traidores. Conducidos a la guerra por el noble general Hakken Chi You, que afirmaba descender de la Augusta Personalidad de Jade, los ejércitos reunidos de las Gentes Feroces lucharon contra los traicioneros Wan Xian hasta detenerse. Entonces, los cielos se abrieron y Gaia hizo descender su castigo sobre los Diez Mil Demonios.


     Sin embargo, los Xiong Ren no escaparon de este castigo. La Muralla que divide el mundo espiritual del físico los atrapó para siempre en sus cuerpos, y algunos de los cambiaformas perdieron totalmente su habilidad para entrar en el mundo espiritual. Chi You, el general Hakken, conocía bien las leyes del cielo, y aceptó el castigo en nombre de sus ejércitos por el crimen de alzarse en armas contra los ministros celestiales. Por muy corruptos e injustos que se hubiesen vuelto los Wan Xian, la labor e las Gentes Feroces no era acabar con ellos.


     El general Chio fue enviado al infierno gobernado por Yen-Lo. Esto fue un gesto de compasión del cielo, ya que Yen-Lo era el único de los Reyes Akuma que cumplía su labor de limpiar y purificar las almas que se encontraban a su cargo. Las bandas más fieras de Xiong Ren, conocidas como Shentai, viajaron al Infierno una vez en una visita con Chi You para aprender de él. Se dice que el general conocía poderes que nadie de las Gentes Feroces había usado antes. Sin embargo, cuando el reino infernal de Yen-Lo se vio atacado y separado de Yomi hace un milenio, las Cortes de la Bestia perdieron el contacto con Chi You desde entonces, y su espíritu no ha regresado al Templo de los Ancestros en las esferas Yang.


     En la actualidad, las Gentes Feroces están desorganizadas y fraccionadas. Las heridas sufridas en la lucha entre las Cortes de la Bestia fueron profundas, y todavía no han cicatrizado del todo. Por una parte, los mandatos de la Madre Esmeralda exigen paz y cooperación entre los Xiong Ren. Por otra parte, los espíritus furiosos de los ancestros y las historias transmitidas de generación en generación exigen que las atrocidades del pasado no queden en el olvido. No todos guardan fidelidad a las Cortes de la Bestia de la Madre Esmeralda, prefiriendo permanecer entre los de su propia raza y seguir sus propias letanías y senderos. Esta es la forma más sencilla de enfrentarse a la brecha abierta hace tanto tiempo. Sin embargo, mediante la determinación y un fuerte sentido de la responsabilidad, las Cortes de la Bestia comienzan a recuperar lentamente el poder perdido. Los jóvenes Xiong Ren se reúnen bajo estandartes para formar sentai en honor de Gaia y Selene.


     Aunque a los apasionados Xiong Ren les puede parecer que tardan demasiado en recuperar el poder y la importancia, esto ha sucedido a una velocidad inquietante al modo de ver de los Wan Kuei. Las Gentes Feroces recuerdan de algún modo, con sorprendente detalle, acontecimientos que ningún ser que viva todavía ha presenciado. La gran mayoría de las historias del cambio de edad hablan de traición y corrupción, pero algunas pocas hablan de actos de valor y sacrificio por parte de los Wan Xian. En los pocos lugares en los que aún se cuentan historias con reverencia, los Wan Kuei y los Xiong Ren pueden coexistir juntos. En los lugares donde existe esta clase de paz, el ancestro sabio tiene a los Monos Corredores bien vigilados y limita su contacto con las Cortes de la Bestia. Las ambiciones de los nuevos muertos minan los tratados de paz a una velocidad alarmante. Los territorios salvajes del Reino Medio proporcionan enormes espacios donde los Xiong Ren y los Wan Kuei puedan coexistir de un modo relativamente pacífico. Los nidos de dragón son abundantes en comparación, y los Xiong Ren consideran, acertadamente o no, a los Wan Kuei que desean vivir de modo rústico como seres más sabios que sus parientes urbanos. Los Wan Kuei aumentan en poder y número con la ola creciente de la humanidad, lo que preocupa y enfurece a las Gentes Feroces, y a veces sirve de excusa para enfrentamientos.