HIJOS DE LA TEMIBLE NOCHE


     La línea de sangre fue fundada por Seker (mas comúnmente conocido como el Conde de St. Germain, también como Conde Rakoczi y más tarde como La Muerte Roja). Es de 4ª Generación y asegura ser el Chiquillo de Saulot. Es el Sire de tres Chiquillos sin nombre. Seria absolutamente increíble pensar que esta historia es cierta. Mientras que su verdadera identidad (¿mago, Ferie, momia?) es desconocida, es un hecho que esencialmente ¡creo y controlo completamente al Clan Tremere!, como el ejemplo de Lameth y los Giovanni, St. Germain fue un "consejero" del propio Tremere, y fue el único responsable de convencerle en la búsqueda de la inmortalidad vía los Vástagos y su sangre maldecida. Sin embargo, el conde estuvo presente en la ceremonia donde Tremere y sus Consejeros diablerizaron a Saulot, aunque el convenientemente borro este hecho de sus mentes. (Recientemente Etrius a tenido una serie de extraños sueños, revelando la verdad sobre él). Hasta el día de hoy el conde secretamente controla el Clan Tremere al completo, ¡aunque esto puede cambiar pronto!


     Los Tremere todavía no comprenden como Seker ha podido manipulares durante siglos. Él les ha robado demasiados de sus grandes descubrimientos. St. Germain es perseguido por poseer las paginas perdidas del Libro de Nod. La apócrifa de los malditos. Las verdades no reveladas de Caín, por el Tercer Mortal, como se llamaba a Seth, su ghoul. Los secretos finales de los Vástagos. Un precio igual en valor al de la legendaria Copa de Lameth o la Espada de Troile. Un erudito Tremere encontró un olvidado pasaje excavado en la roca que daba a una antigua tumba en el Este. Seker lo mato antes de que pudiera avisar a los ancianos del clan. La formula inscrita en las piedras le permitiría contactar con los Sheddim y aquel mundo descrito en una perdida sección del Libro de Enoch. Allí, oculto en un lenguaje tan oscuro que solo los mas dedicados eruditos podían revelar, se encontraban muchas de las verdades básicas sobre nuestro mundo y su creación.


     Seth, el tercer hijo de Adán y Eva, fue el primer mago. Él aprendió estos secretos de su padre, que fue en su momento instruido por el Arcángel Gabriel. Durante todo el milenio, los sagrados escritos de Seth, el Roskmah mistarcsh, fueron traspasados de mago a mago, hasta que fueron finalmente transcritos por el erudito ocultista Moses de León en el Zohar, la base para lo que se convertiría en la Cábala. Seth fue el primer mago y el primer ghoul. Fue el ghoul de Caín. Desapareció cuando la Primera Ciudad, Enoch, fue destruida. De acuerdo con la tradición Cainita, los escritos de Seth formaron parte del Libro de Nod. Pero estas secciones estuvieron perdidas durante cientos de años. Fueron recuperados y la Muerte Roja nació.


     En el principio de los tiempos, Dios nuestro señor dijo, "Ágase la luz". Después, creo el paraíso sobre la tierra. Sin embargo, si necesito luz, originalmente debería haber existido la oscuridad. ¿Por que Oscuridad? la respuesta es sencilla. Antes de que nuestro mundo existiera habían otros mundos. Nuestro universo no fue creado en principio por Dios. Habían otras esferas. Gabriel no revelo esta cantidad a Seth. Existían otras esferas, pero fueron destruidas por Dios o por sus habitantes. Dios en su infinita sabiduría creó los habitantes de cada esfera. Los seres que habitaban este plano de existencia, esta dimensión material, tomaron forma.


     Humanos, vástagos, garou son criaturas de carne y sangre. Demonios y Faeires se manifiestan tomando forma física. Incluso los habitantes de la Umbra, son creaciones de energías físicas, y los fantasmas, son espíritus de muerte que toman presencia tangible en nuestro mundo. Estos hechos no siempre fueron ciertos en aquellas esferas de realidad que existieron antes que la nuestra. Las esferas rotas es el nombre que se le ha dado a todos aquellos universos anteriores que fueron destruidos. Fragmentos de aquellas realidades todavía existen fuera de nuestro universo. Y, moran en ellas criaturas totalmente extrañas para nuestra dimensión.


     La Muerte Roja en su búsqueda para la total dominación de la raza Cainita, encontró el hechizo que le permite entablar contacto con los habitantes de esas esferas rotas. Seres que vivían en el fuego, le ofrecieron un trato. Las criaturas de fuego querían acceder a nuestro mundo. Ellos no podían existir en este plano de realidad porque no tenían forma física. La Muerte Roja y sus seguidores, los Hijos de la Terrible Noche, deseaban una disciplina que les permitiera acabar con todos aquellos que se opusieran a su control sobre los Vástagos.


     Las dos fuerzas hicieron un trato. Se convirtieron en compañeros de destrucción. La Muerte Roja creía que manipulaban a los elementales del fuego. Esto es exactamente lo que los sheddim querían que creyera. Estas criaturas habían estado planeando, desde el comienzo de la historia, ganar un hueco en nuestra realidad. La Muerte Roja piensa que estos seres de fuego están contentos con ser meros observadores en nuestro plano de existencia. Ellos no son así. Estas criaturas son lentas en la toma de control del cuerpo que intentan poseer. Unas cuantas transformaciones mas, cada vez que la Muerte Roja o sus seguidores usan su cuerpo para el uso de la disciplina del Fuego, y se convertirán en esos monstruos. Si consiguen entrar definitivamente en nuestro mundo, cada habitante de la tierra lo pagara caro por la locura de Seker.